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A la hora fijada hemos salido unas quince personas hacia Cumbe Mayo. El micro ha comenzado la marcha subiendo decididamente y al término de nuestro viaje hemos alcanzado los 3400 metros. Antes hemos hecho una breve parada en un mirador, bastante más alto que la colina de ayer, desde donde se divisaba absolutamente todo el entorno de Cajamarca.
Luego por una pista sin asfaltar hemos seguido el viaje hasta Cumbe Mayo. Es éste un paraje con pasto verde y rocas volcánicas con formas curiosas formadas por la erosión. La parte baja está recorrida por un estrecho canal que recoje agua de una montaña próxima; el nombre justamente le viene de esta característica, puesto que en quechua "cumbe mayo" quiere decir "río estrecho". Este canal es de origen
precolombino y llevaba agua hasta Cajamarca, a lo largo de nueve kilómetros. Parece ser que a partir de 1950 perdió buena parte de su longitud debido sobre todo a la expansión de esa población.
Así hemos pasado la mañana con un paseo de unos 3 ó 4 kilómetros por este paisaje que sin ser nada del otro mundo, era bonito.
En principio pensábamos apuntarnos a otra salida para la tarde, pero no
s ha podido la pereza y la posibilidad de lluvia y lo hemos dejado, quizá para mañana. Así que nos hemos ido a comer y tranquilamente volvimos al hotel a leer un rato.
A las siete y media de la tarde estaba anunciado un Festival de Música y Danzas Floklóricas Cajamarquinas y puntuales, allá hemos ido. Esta actuación era en el Conjunto Monumental de Belén, que a esas horas es un lugar bastante frío. Allá hemos estado esperando más de una hora y sin comenzar. Por fin, con hora y media de retraso ha empezado y gracias a que ha sido entretenido, con bailes muy animados.
Mañana por la noche vamos a Chiclayo, otra vez en la costa.

Antes de ir a los baños, como ha salido una bonita mañana, hemos decidido subir a Santa Apolonia. Es ésta una colina que está al sureste de Cajamarca y por sus laderas trepan casas del pueblo hasta bastante arriba; a partir de una calle cercana a la Plaza de las Armas, empieza una escalinata que un tanto artisticamente
sube hasta la cima. Desde ahí se contempla Cajamarca y hasta se oyen sus ruidos con bastante nitidez. Hay también una roca con forma de asiento llamada "la silla del Inca". Unos niños en edad escolar se ofrecen a contarnos "la historia"; no sabemos cuál es porque no queremos que nos la cuenten. Con frecuencia vemos a guardias cómo ven a niños trabajando en la calle sin decir nada.
Una vez que hemos bajado nos hemos dirigido al hotel para coger los bañadores, toallas y demás para ir a los baños del Inca. Cuentan que Atahualpa se encontraba en este lugar cuando le sorprendió Pizarro.
Para cuando nos hemos decidido qué modalidad de baño queríamos, que ha sido la piscina, nos dicen que no se podía porque la estaban limpiando, así que nos hemos decidido por otra que consistía en pozas individuales, o para los dos, y cuando se ha desocupado una hemos entrado. El agua sale a unos 70 grados
y es necesario mezclarla con fría, claro. Ahí hemos estado una media hora y a la salida teníamos bastante encima una tormenta que ha comenzado a descargar algo de agua y nos hemos apresurado a volver a Cajamarca porque ya era hora de comer.
Para mañana nos hemos apuntado en Mega Tours para ir a Cumbe Mayo donde hay unas formaciones geológicas algo interesantes.

Ayer anoche llegamos a Cajamarca; fue un viaje largo y aunque nos procuramos un autobús bueno, se hizo pesado pues la carretera estaba en obras y hubo paronenes y baja velocidad gran parte del recorrido. Nuevamente dejamos los desiertos de la costa y hemos ascendido a dos mil seiscientos metros y aquí el paisaje no es desértico, pero sí tiene una larga estación seca y por las cercanías abundan los cactus (cereus peruviensis y otros)
El período de lluvias se acerca cada vez más y prueba de ello es la borrasca que ha caído esta tarde una y según dicen estos días pasados también.
Cajamarca es una ciudad pequeña y sobre todo en su parte central de factura colonial, tanto por la estructura de sus calles como gran parte de las casas que las componen. Sobre todo destacan los arcos y portadas de piedra de muchas de ellas. En el casco urbano también hemos visto cuatro o cinco iglesias de gran tamaño, algunas con puertas, como la catedral, en extremo barrocas. Otras forman parte de conventos, muchísimos metros cuadrados como en todas las poblaciones coloniales.
Hoy por la mañana hemos visitado algunos lugares de estos y nos hemos informado de lo que hay de interés en la ciudad y sus alrededores.
Entre los sitios de interés histórico que hay en Cajamarca, hoy hemos visitado el lugar denominado "el Rescate" que es lo que fue la casa de Atahualpa y según cuentan allí lo tuvo preso Pizarro y aunque el inca les dio tanto oro como llena la habitación de su casa hasta una altura superior a la suya, al final Pizarro lo mató ahorcándolo para someter a los incas.
Mañana, si no llueve, iremos a los Baños del Inca que son unos baños termales que hay cerca de la ciudad.

Hoy a mediodía teníamos cita con Colonial Tours y un poco antes de la hora se nos ha presentado un señor con un elegante coche diciéndonos que nos llevaría él a la huaca. Nosotros sorprendidos, al poco se ha aclarado la situación: los restantes compañeros que vendrían con nosotros una familia o grupo de franceses han ido a Huanchaco y se han animado haciendo surf y por lo visto han preferido seguir el día en el mar. Al quedarnos nosotros solos, la agencia ha puesto a nuestra disposición coche y chófer para ir y volver, cosa que es de agradecer, pues no sólo no se han olvidado de nosotros, sino nos han atendido muy bien.La huaca de la Señora de Cao está a unos 50 km. de Trujillo y una vez que hemos salido de la ciudad, casi todo el rato hemos marchado entre extensos campos de caña de azúcar. No entendemos por qué todo el tiempo a ésta le llamábamos huaca del Brujo y la que se visita es la de la Señora de Cao, como he dicho. La del Brujo está allí cerca, pero por ahora no la han excavado; también la que hemos visitado tiene una gran parte cubierta por una gran montaña de arena y es que la han abierto al público en abril y todavía falta por descubrir una gran parte. Para nosotros ha supuesto una pequeña decepción porque teníamos expectativas de ver algo más espectacular, pero no ha sido así y todo el conjunto y las policromías de ayer en la de la Luna nos gustaron más. No obstante en la de hoy hemos podido visitar el museo que han instalado allí mismo y está bastante bien; allí se exponen objetos hallados en los enterramientos de la huaca ya que allí encontraron la tumba de la Señora de Cao, un servidor que estaba junto a ella y otros tres personajes.
En el museo en un sitio preferente esta la momia de la Señora de Cao que se ve a través de un cristal y aun lo que se ve no es su imagen, sino el reflejo de ella; la verdad que yo no he entendido por qué lo han hecho así y me da igual, pero a Josune no le ha gustado nada, nada esa forma de "verla-no verla".
Hoy hemos visitado la huaca de la Luna , cuya construcción se llevó a cabo en tiempos de la cultura mochi Está situada al pie de la colina llamada así por el resplandor que refleja las noches de luna, ya que en sus laderas abunda la arena clara que lleva el viento de la playa cercana.La huaca también en sus años de abandono quedó en parte cubierta por la arena y gracias a ello se salvaron parte de los relieves policromados que hemos visto por primera vez en una huaca. Esta fue sitio de ceremonias y ofrecimientos a los dioses enfadados y pocas veces sitio de enterramientos. Tiene la particularidad de que consta de cuatro niveles de construcción, pues parece ser que cuando moría la cabeza de todo el grupo rellenaban el espacio que habían ocupado y comenzaban el nuevo mandato en un espacio nuevo.
Según ha comentado la guía se han hecho pruebas de carbono 14 y se demuestra que los espacios duraron más de lo que era una vida.
Mañana iremos a ver el yacimiento del Brujo.

Una huaca es un templo o lugar de veneración donde se ofrecían sacrificios o se guardaban alimentos para los dioses. En tiempo de la cultura chimú se edificaron muchas por tierra que ahora es Perú y tienen distinto grado de conservación, sobre todo los frisos de sus paredes; algunos al permanecer tiempos cubiertos de arena se han conservado, pero la mayoría se borraron al ser construcciones de adobe y barro. A eso hay que añadir el fenómeno del Niño de 1983 que dañó inumerables de esas construcciones. Unas son las que se pueden visitar, pero hay muchas que permanecen sin desenterrar por falta de presupuesto para las excavaciones. A lo largo del tiempo han existido los llamados "huaqueros" , gente que se dedicaba a desvalijar huacas robando cerámicas intactas, objetos de metales preciosos etc.
Hoy hemos visitado dos cerca de Trujillo: la huaca Esmeralda y la huaca Arco Iris. Todas están construidas en terreno desértico y al igual que los palacios de Chan Chan,
absolutamente de adobe.
Después de estas visitas hemos ido a Huanchaco a pocos kilómetros de Trujillo y antiguo pueblo de pescadores que hoy se va convirtiendo en un centro playero con restaurantes y hostales y es sitio que sirve también como punto de partida para visitar los puntos de interés de esta zona. Así, hemos visto una vez más el Pacífico. Mañana visitaremos la huaca de la Luna.

En Trujillo nos hemos instalado en un hotel algo ruidoso por la noche y por el día y no por la calle, pues nos dieron una habitación interior, sino por un grupo de jóvenes que ha pasado por aquí y la situación de las habitaciones; todo eso.Ayer por la mañana fuimos a Chan Chan, que son estos arquelógicos de palacios y recintos sagrados de la cultura chimú, y nos han sorprendido por dos cosas, sus dimensiones extrordinarias y y el color de todo el conjunto que es de adobe y por lo tanto éste da al conjunto un claro color terroso. Las guías y nuestro de guía dicen que es la ciudad de adobe más grande del mundo; y no me extraña pues tiene unos espacios inmensos y son extraordinarias también la longitud de sus murallas.Emplazada en pleno desierto, en época precolombina se las ingeniaron para agenciarse el agua del subsuelo y en medio de tanto color marrón, sorprende un gran pozo rodeado de verdor y juncos.
Por otras parte en este conjunto se repite lo que hemos visto en otros sitios: las autoridades religiosas y políticas hacían uso exclusivo de estos espacios y el pueblo trabajador vivía fuera de las murallas; así quedaba a salvo el misterio que envuelve siempre lo sagrado y transcendental. Para esta visita contratamos a un guía que nos puso al tanto del uso de los espacios y algunos detalles más. Hay que considerar también que esta ciudad de unos 28 km cuadrados es uno de los nueve sitios con residencias reales y templos que existieron en su tiempo; cerca se ven muros semiderruidos que confirman esa existencia. El tiempo y parece que el fenómeno del Niño, han hecho estragos en las instalaciones; ahora están restaurando grandes espacios. En su día debió ser un sitio de un gran explendor y dicen que, al conquistarlo, los incas lo respetaron; no así los españoles que lo saquearon ávidos del oro y plata que allí había. Sin comentarios.
Ávidos de la plata de hoy día son también algunos de sus descendientes que si no andas listo te sueltan cinco o diez soles más por cualquier prestación. De todas formas casi siempre se te queda cara de tonto porque nunca sabes bien si no te han timado. Y es que al no llevar los artículos precio, muchos aprovechan el verte extranjero para abusar, otros no, claro.
Con todo Trujillo es una bonita ciudad. La plaza de las Armas es preciosa; la rodean totalmente casas-palacio, con sus colores pastel y como además no hay alturas mayores el efecto ees muy bueno. Por las calles cercanas
abundan también las casas palaciegas del tiempo de la colonia y cuyos dueños casi siempre eran generales y gente de alto rango y ahora han quedado muchas en manos de los bancos. Y así ya estamos a 8 de noviembre; un poco en la cuesta abajo de nuestro viaje. Pero todavía tenemos días.